Sergio Aragonés Doménech (Castellón 1937) es uno de los autores de origen español más conocidos en todo el mundo. Emigrado a México, pronto cae prendado del humor. Publica sus dibujos humorísticos en varias revistas estudia pantomima con gente como Marcel Marceau y Alexandro Jodorowsky. En 1962 se trasladó a los Estados Unidos, decidido a trabajar en la industria del comic. Sin embargo, le costó vender sus dibujos incluso a revistas de poca importancia. Hasta que siguiendo el consejo de un amigo se dirigió, sin haberse hecho un nombre todavía, a la prestigiosa revista de humor "Mad", su revista favorita. Impresionados por su obra, le contrataron de inmediato, a pesar de que Aragonés apenas hablaba inglés. Pero eso no era ningún problema. Sergio desarrollaba chistes de una única o pocas viñetas básicamente mudos. Además, propuso sustituir los pequeños juegos de palabras que poblaban los márgenes de la revista por pequeños dibujos suyos.
Tanto sus viñetas como su treintena de marginals mensuales fueron un éxito inmediato, y le han convertido en un imprescindible de la revista hasta nuestros días. Pero su producción no acababa ahí, ya que trabajando como free-lance, escribiría guiones para comics "serios", además de colaborar regularmente como actor y animador de dibujos animados en decenas de programas cómicos de la televisión estadounidense.

A mediados de los 70 fundó junto con Mark Evanier y Don Rico la Comic Art Professional Society, una asociación para defender los derechos de los dibujantes de tiras de prensa y comics. Y en 1982, a raiz de un juicio en el que el guionista Steve Gerber -creador del pato Howard- demandaba a la Marvel, y a raiz del comic "Destroyer duck" (realizado por simpatizantes como Jack Kirby, Neal Adams o el propio Sergio Aragonés, fuera del mundo de las editoriales, con el fin de recaudar fondos para el costoso pleito de Gerber), por fin se comenzaron a considerar ideas como la de la propiedad de un personaje por parte de su creador. Su gran momento llegó a principios de los 80 cuando se decidió a publicar en colaboración con Mark Evanier una serie basada en unos personajes creados por él y sobre la que tendría control total. Esa obra, que ya había debutado con gran éxito y popularidad en la contraportada del número 1 de "Destroyer duck" era Groo el errante . Serie que ha sido publicada por un buen número de editoriales y que en nuestro país cuenta con una magnífica edición a cargo de Planeta.

 

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